Si estás dispuesto a ver tu bici temblar, no dudes en bajar al puesto de la Marmota. El traqueteo te colocará las ideas y te arreglará el día.
Salimos desde la renfe de Tres Cantos dirección Colmenar, atravesando el carril ciclista y adentrándonos enseguida en el sendero que conecta con La Marmota.
La zona no tiene desperdicio y empieza a ser divertida en cuanto llegas al letrero explicativo de La Berrea.
A partir de ahí la cosa coge color, velocidad y técnica, sobre todo cuánto más nos aproximamos al puente de La Marmota.
Zona de Calzada Romana donde hay que dejar a la bici pensar.
La subida es una trialera técnica y exigente, más que dispuesta a hacerte saltar los empastes apretando los dientes.
Una vez se llega a la zona más alta, se puede ir por la zona de los toboganes: pista insufrible y eterna que nada tiene que decirnos, o bien girar a la izquierda en el primer cartel de Via Pecuaria que nos encontramos. Este sendero nos llevará a una zona de rocas muy divertida y con tramos técnicos.
La cosa deja de coger color cuando se llega a Colmenar.
Recomiendo dar la vuelta por detrás de Colmenar y no atravesar el pueblo como en El Track, para poder disfrutar de más senderos y menos pista.


